¿Qué es el vermicompostaje?
El vermicompostaje es la práctica que utiliza la digestión de las lombrices para manejar residuos orgánicos, sean domiciliares o industriales. La lombriz californiana roja ocupa el 40% del alimento ingerido para su metabolismo y la fracción restante la desechan en forma de partículas pequeñas ricas en nutrientes, esto es el vermicompost o humus, un abono orgánico de alta calidad. Vermicompostar ocupa mínimo espacio, por lo que es apto para situación urbana, tanto en una casa como en un departamento.

¿Qué es el vermicompost o humus?
Es el producto que se obtiene del vermicompostaje, es decir, los residuos orgánicos ya transformados en tierra. Por su alto contenido en minerales y microbiología benéfica, tiene un gran valor como fertilizante orgánico y regenerador de suelos, dándoles fuerza y vigor a las plantas del huerto y jardín. El humus es de color casi negro, tiene un olor similar al de la tierra de hojas y una textura esponjosa.

¿Por qué hacer vermicompostaje?
Hacer vermicompostaje es una forma de revalorar, a través de la cual podrás reducir la mitad de tu basura al convertir desechos orgánicos en humus… ¡y en tu propio hogar! La descomposición está en manos de las lombrices, con las que se hace un trueque: nosotros les proveemos de hogar y alimento y ellas nos proveen de su trabajo 24/7. El vermicompostaje actúa mediante una descomposición acelerada y aeróbica (con oxígeno), por lo que no da lugar a la pudrición. Así, no genera olores ni atrae moscas, es compatible con espacios reducidos y requiere mínima mantención.

¿Qué comen las lombrices?
Las lombrices se alimentan de residuos orgánicos no cárnicos. En contexto domiciliar, corresponden a los restos de cocina provenientes de frutas y verduras, como cáscaras, hojas marchitas, tallos, etc. También pueden digerir bolsas de té, borra de café, cáscaras de huevo trituradas, cartón sin tinta, servilletas y restos de comidas preparadas como pastas y arroz sin salar. Evita alimentos aliñados (con vinagre, aceite y/o sal) y muy ácidos como cítricos y piña. La lista completa la podrás encontrar en nuestro manual de uso.

¿Cuántos residuos puedo echar al día?
La cantidad de residuos que puedas agregar a diario, dependerá de cuántas lombrices agregues en tu vermicompostera al iniciar el proceso. Cada lombriz come el equivalente a su peso corporal diariamente y cada lombriz pesa aproximadamente 1 g. De este modo, con un núcleo de 1000 lombrices, puedes agregar hasta 1 kg (ó 3,3 lt) de residuos al día y no habrá excedentes que se acumulen y fermenten.

¿Se puede practicar en interiores?
¡Sí! Esta es precisamente la razón por la que en Akaena decidimos trabajar con vermicompostaje. Las ciudades son las principales generadoras de residuos y gran parte de la población no tiene acceso a un jardín. La vermicompostera 80 es el  formato que recomendamos para espacios reducidos e interior.

¿Se puede practicar en exterior?
¡Sí! Las vermicomposteras Akaena están hechas de plástico 100% reciclado. Este material es impermeable e inmune al ataque de insectos y roedores.

¿Por qué plástico reciclado y no madera?
Elegimos el plástico reciclado por sus cualidades técnicas y su aporte ecológico. Este material tiene una esperanza de vida útil mayor a 100 años, es fácilmente lavable, no se pudre ni requiere ningún tipo de mantención. Además, cada vermicompostera o kit de reciclaje Akaena le otorga una segunda vida útil al plástico, evitando que termine en vertederos o rellenos sanitarios, y potencialmente en el mar.

¿Debo tener algún cuidado especial en invierno?
Las lombrices no resisten temperaturas bajo cero, por lo que es recomendable que en invierno tomes ciertas precauciones para no afectar su desarrollo. Por ejemplo, preferir la exposición norte en estas fechas y mantener la vermicompostera bajo un alero. Será fundamental mantener la tapa cerrada, agregar una capa gruesa de hojas cada vez que incorpores residuos a modo de aislación y evitar a toda costa el exceso de agua por si hay congelamiento.

¿Qué pasa si me voy de vacaciones?
La vermicompostera funciona como un sistema cerrado. Esto significa que la población de lombrices se adapta a la disponibilidad de alimentos y espacio que haya. De este modo, puedes irte de vacaciones por periodos largos, hasta 30 días, sin preocuparte. Para ello, deberás dejar un lecho abundante, por si se producen condiciones no aptas para ellas puedan refugiarse, y agregar una cantidad de alimentos mayor a lo que agregas usualmente. Es posible que el número de lombrices baje, pero se recuperará rápidamente a tu regreso. La tasa de reproducción de las lombrices es x10 cada 20 días aproximadamente bajo condiciones de temperatura y humedad adecuadas, por lo que si, por ejemplo, tuvieras un núcleo de 2000 y durante tus vacaciones la población se redujera a 200, a tu regreso, tardarían 20 días en recuperarse.

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